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Bolivia escolta camiones de gas en El Alto y La Paz ante el contrabando hacia Perú y la escasez interna.
Las redes de contrabandistas, que antes desviaban diésel y luego gasolina, ahora lucran con el GLP, según el Gobierno
Un operativo interinstitucional, liderado por policías, fue activado este jueves en la ciudad de El Alto para controlar la distribución y venta del Gas Licuado de Petróleo (GLP).
Policías y funcionarios de la Agencia Nacional de Hidrocarburos y de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos controlaron la comercialización del combustible escoltando a camiones distribuidores desde la planta de Senkata hasta distintas zonas de El Alto.
El comandante departamental de la Policía, Ricardo Terrazas, informó que 180 uniformados intervinieron en este operativo, que también se aplica en la ciudad de La Paz.
Aseguró que este mecanismo de controles será sostenible y que se extenderá a otras regiones del país, afectadas por la escasez del GLP.
Esta medida se ejecuta “por los casos de desvío (de las garrafas de GLP) que hemos tenido, más que todo hacia el lado de Perú”, señaló el jefe policial.
Una garrafa de Gas Licuado de Petróleo (GLP) cuesta Bs 22,50 en Bolivia y se paga a más de Bs 100 en Perú.
Por esa diferencia, según denunció el Gobierno el miércoles, las redes de contrabandistas, que antes desviaban diésel y luego gasolina, ahora buscan lucrar con el gas de cocina, mientras las familias bolivianas tienen dificultades para conseguirlo.